Ah, mi querida Ciencia... ¿Por qué me hacés esto? Imposible resistirme al humor barato, al chiste fácil, a la argentinada del día...
¡Despreocupate, muchacha española! Tus probabilidades de tener hijitos son las mismas, sin importar de dónde venga tu peoresnada. El artículo no habla más que de un mecanismo evolutivo de compensación: los pobrecitos no saben para dónde nadar, entonces tienen que ser más para equiparar las chances...
No hay comentarios:
Publicar un comentario