viernes, 10 de diciembre de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
Basta para todo(s)
El ruido del agua tibia tapó cada una de las puteadas que grité con todas mis fuerzas. El doble post vale, porque la bronca no se va. Pero también vale porque no es sólo bronca lo que siento.
Mejor dicho, siento bronca cuando me acuerdo cómo volvió a salir con lo mismo de siempre. Cuando todavía no puedo entender porqué simplemente no puede aceptar que lo mejor para ella no es lo mejor para mí. Bronca porque una vez más, una de tantas otras, intentó hacerme sentir una mierda insignificante. La bronca y la impotencia que sólo se puede sentir cuando estás frente al más necio de los necios.
Pero hay momentos en que esa bronca afloja y me siento fuerte. Tranquila y aliviada. Orgullosa. La bronca afloja cuando me acuerdo cómo su clásica amenaza no me movió un pelo y pude ponerla cara a cara con su falta de coherencia. Y cómo después de soltar un par de sus clásicos golpes bajos, no quiso seguir adelante con la conversación. Y cómo supe guardarme la calentura y dejarlo ahí, darme media vuelta y bajar a fumar. No había más nada que decir...
Yo mastico bronca, sí. Pero se va en un par de días y sé que lo único que voy a sentir entonces va a ser el gran alivio de haber sido fiel a mí misma. Ella tendrá que masticar mi decisión. ¿Será capaz de aceptarla y mantener el compromiso que asumió, aunque esa decisión vaya en contra de su voluntad?
Basta para mí...
Decí lo que quieras.
Tratame de desagradecida.
Pensá que soy naive.
Intentá llenarme de miedo.
Inventá "penitencias" que sólo te perjudican a vos.
Hacé lo que quieras: juzgá la manera en que elijo vivir mi vida.
La voy a seguir eligiendo.
Sé lo que hice, sé lo que me gané.
Sé lo que es mío.
Sé lo que logré y lo que pienso lograr.
Bancátela:
YA DECIDÍ
jueves, 29 de abril de 2010
Tschüss
"A veces no es malo decir que no"
"Si te quedaras, sería para pegarte""Cuando la limosna es grande..."
"No te compliques la vida"
Escuché todo esto, entre otras cosas.
F*ck it, ME VOY
domingo, 25 de abril de 2010
martes, 13 de abril de 2010
Here, there, somewhere...
Apagué la luz, pero el puto interruptor no está conectado a mi cabeza hundida en la almohada. A oscuras resuena la vocecita que escuché ayer, gritando mi nombre a la distancia. Me pregunto si podrá asociar ese nombre balbuceado con las tardes que pasamos juntos hace unos meses. Resuena la pregunta y el "te extraño" que escuché poco después y se mezcla con mi respuesta improvisada y poco convincente. ¿Cómo le contestás a un chico de seis años eso mismo que vos no parás de preguntarte a cada rato?
Me termino apropiando de la pregunta infantil, la desplazo, la deformo: ya no es cuándo, es si volverá a ocurrir. Me canso de dar vueltas y vuelvo a encender la luz. Y leo por ahí como la buena vida no da aviso y se aparece y vos estás ahí. Y lloro porque quisiera estar ahí...
sábado, 3 de abril de 2010
Pregunta
¿Por qué aquellas personas capaces de enriquecer tu vida y despertar en vos los más lindos sentimientos son en general las mismas que tienen la capacidad de sacar a relucir lo peor de vos?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)