jueves, 29 de octubre de 2009

¿Y ahora?


Los experimentos que salen. Los fines de semana que por fin parecen fines de semana. La ausencia de miedo cuando nos visita. Una nueva amiga. Una próxima escapada a un destino desconocido. Y las ganas de vernos y la certeza de que en breve serán saciadas.

Si, siento que la vida me sonríe. Pero no sería yo si no temiera que termine cagándose de risa en mi cara...

martes, 13 de octubre de 2009

La cena


Quedamos en encontrarnos a comer con las chicas. ¿El lugar? Rarísimo, parecía unos de esos salones donde se juntan los vitalicios de algún club de barrio. Había arreglado con Su para ir juntas, pero me retrasé y nunca llegué al punto de encuentro. Me subo al colectivo y suena el celu: es ella, que me avisa que también se le hizo tarde. –Nos vemos directamente allá- me dice –los nenes ya están con las chicas-. (¿Los nenes? Mati, sí, ¿pero hay otros?) Me cuelgo pensando en el inquietante plural, hasta que el paisaje tras los vidrios del bondi se torna desconocido.

Me bajo rápido en algún punto algo familiar entre Lanús y Remedios de Escalada y aparece una remisería salvadora. El remisero es de estos viejos que te dan charla. El tipo sube un poco el volumen de la radio, yo canto bajito el estribillo. Me sigue hablando de nada. Me convida un cigarrillo, fumamos la misma marca. Cuando por fin llegamos a destino me cobra diez pesos por el viaje, pero me regala el atado y una bandeja de frutillas (!).

Todavía algo confundida, entro al salón. M., A. y Ce me preguntan qué pasó y no sé muy bien por dónde empezar. -¡Qué bueno verlas! ¿Les avisó Su que se le hizo tarde?- Acomodo las cosas en la mesa y Ce mira extrañadísima la bandeja de frutillas. Y yo miro extrañadísima a esas dos criaturas. Mati está en una sillita, nos hacemos morisquetas y está igual que como lo ví en fotos. Y M. tiene en brazos a la hermanita melliza (?). Es una muñeca, con su pelito negro y sus cachetes rosaditos... Y sus piecitos feos, muy feos, con todos los deditos chuecos.

Finalmente llega Su y vamos a la cocina a preparar unos tragos. Una mulatita de unos quince años, llena de rulitos, se acerca muy simpática y se presenta: soy la nieta de Su, ¿cómo estás abuela?. No entiendo nada y no sé si reírme o matarla por llamarme abuela sólo por ser amiga de la suya. Parezco ser la única que no entiende, mientras Su se empeña en explicarme cómo por cuestiones de parentezcos y adopciones y no sé qué otros rollos legales tiene una nieta. En un momento, quedamos Ce y yo solas en la cocina. –Che, G. no sabés... Cuando estuviste en casa, con mi vieja tuvimos que desarmar todo el colchón de tu cama.- me cuenta. –De la cama dónde dormiste, tuviste una pérdida o algo- Perpleja, imaginando la cara y las puteadas de la madre de Ce, abrí los ojos...

Cuatro de la mañana. El sueño más raro que recuerdo haber tenido.

lunes, 12 de octubre de 2009

Insomnio


En un segundo el sueño se vuelve pensamiento. Abrís los ojos, todo está oscuro. Girás y volvés a girar. Los pies descalzos se cansan de buscar rincones fríos en el colchón. La lluvia golpeando contra las persianas no ayuda. Alcanzás el velador casi sin salirte de la frazada y mirás el reloj en la pared: murió a las diez y diez, cierto. El otro, el de la mesa de luz, te dice que ya hace rato el domingo se volvió lunes. Te levantás, vas, venís, tomás agua, fumás, intentás leer, volvés a la cama. Puteás, puteás en todos los idiomas que conocés porque sabés que en pocas horas tenés que empezar tu semana. A oscuras otra vez, sumergís la cabeza en la almohada y cerrás los ojos. Y tarde, demasiado tarde, los pensamientos vuelven a ser sueños...

jueves, 8 de octubre de 2009

No me ames


Parece que una-que-yo-sé finalmente entendió que con basureo, ninguneo y descalificación no llegamos a nada. Captó que lo que a algunos los moviliza, los impulsa a doblar esfuerzos; a mi me anula.

Bien, ¿no?.

Hmmmm, sí, bien, pero... ¿Que yo critique lo más que pueda el proyecto que escribió? ¿Que mi opinión es de gran importancia? ¿Mails día por medio para ver si estoy bien?

Se me hace que del basureo nos pasamos al baboseo. Too bad que haya perdido credibilidad...

jueves, 1 de octubre de 2009

Lo que Septiembre se llevó...


Me harté. Hay muchas cosas que te pueden quitar el sueño: estrés, preocupaciones, ansiedad, cuestionamientos, un amor, un no-amor, etc etc etc. Pero ésto era demasiado, así que después de varios días junté coraje y lo hice. Llamé a LO y le avisé que no iba a ir a trabajar, que finalmente había decidido acabar con este sufrimiento.

Por el camino, con el sol pegando suave en la ventanilla del Tram, puse música y pensé en todos y en todo. Pensé sobre todo en Ely, en cómo me gustaría tenerla cerca. Y en cómo no quedaba más remedio que ésta traición que iba a llevar a cabo.

El cuarto era amplio, muy luminoso y apestaba a desinfección. Me senté, relaté, me examinaron, me radiografiaron y como una hora después llegó el veredicto. Me ofreció dos opciones y tuve que elegir la que a mis ojos parecía más definitiva. La traición ya estaba consumada. -Hmmm, una gran decisión- me acuerdo que me dijo mientras preparaba la aguja. Y me volvió a dejar sola en el cuarto blanco. Y yo todavía pensando en todo, invadida por el pánico, con lágrimas a punto de brotar de los ojos mientras iba poco a poco perdiendo sensibilidad...

Volvió, me recostó, tiró, tiró, movió, volvió a pinchar, volvió a tirar y listo. Había terminado. No fumes, no tomes café, no tomes alcohol, no comas por varias horas (¿no vivas?) y volvé el viernes...

Así es. Septiembre se llevó el verano, mi inspiración y para rematarla, una de mis muelas de juicio... ¿Qué traerá Octubre?