lunes, 3 de agosto de 2009

Yawn


Si me agarra a la mañana, recién llegada al trabajo, pienso "ok, tenía ganas de seguir durmiendo". Si, como ocurre a veces, a media tarde se vuelven incontenibles: "ok, me falta un café, hora de una pausa". Más de una vez han sido atribuidos a la falta de mate. O si me agarran en pleno fin de semana, tirada en la playa, pienso "ok, me relajé y pintó la fiaca dominguera".

Pero resulta que si esta huevada pseudocientífica es mínimamente cierta, estoy al horno.

Intentaré ser más disimulada con mis ataques diarios de bostezos...

2 comentarios:

Mariano Andrés dijo...

claro imaginate si los mismos químicos que generan tus erecciones fueran los que generan tus bostezos, estarías en problemas

*G. dijo...

Jaja, es cierto! Si la huevada es verdad, ustedes los hombres están más al horno que nosotras... Pero bue, muchas huevadas se han dicho (y se dicen) en nombre de la ciencia...