Si me agarra a la mañana, recién llegada al trabajo, pienso "ok, tenía ganas de seguir durmiendo". Si, como ocurre a veces, a media tarde se vuelven incontenibles: "ok, me falta un café, hora de una pausa". Más de una vez han sido atribuidos a la falta de mate. O si me agarran en pleno fin de semana, tirada en la playa, pienso "ok, me relajé y pintó la fiaca dominguera".
Pero resulta que si esta huevada pseudocientífica es mínimamente cierta, estoy al horno.
Intentaré ser más disimulada con mis ataques diarios de bostezos...
2 comentarios:
claro imaginate si los mismos químicos que generan tus erecciones fueran los que generan tus bostezos, estarías en problemas
Jaja, es cierto! Si la huevada es verdad, ustedes los hombres están más al horno que nosotras... Pero bue, muchas huevadas se han dicho (y se dicen) en nombre de la ciencia...
Publicar un comentario