miércoles, 8 de julio de 2009

La misma


Ya pasó un mes, ya está acá de vuelta. Otra vez el cielo negro, aunque según parece esta vez no simboliza nada.

Salimos del trabajo a la misma hora. Las tres (LO, Ella y yo) ibamos en la misma dirección. Hasta la parada del subte caminamos juntas, hablando de cualquier cosa. LO nos despide mientras baja las escaleras y quedamos Ella y yo. Como cada vez que viene, muero por irme a casa y que termine el día.

- Te invito a tomar un café - me suelta.
(Hmmmm. ¿Qué tan malo puede ser? What the hell!) - Dale - respondo.

Pasamos casi tres horas juntas. Casi no hablamos de trabajo. Caminamos hasta la siguiente estación, tomamos el café por ahí cerca, paró a ver un par de vidrieras, hicimos algunas compras. De regreso me invita a conocer su oficina nueva. Implica volver al trabajo, pero creo que puedo resistirlo. Sí, puedo aparentar. Y volver a ese ambiente parece implicar volver a hablar de trabajo:

Ella: esos resultados están buenísimos, estoy contenta. Te quiero decir que progresaste un montón.
G: bueno, gracias.
Mente de G: (What the fuck?? Soy exactamente la misma que hace un mes, que hace tres meses, que hace un año. Es más, me soltás esto justo en el mes en que siento que nada podría chuparme más un huevo que el trabajo.)

Y tal vez ahí está la clave, en el argentinismo favorito de LO: me chupa un huevo. Felicitame, elogiame o volveme a tratar como mierda. Sigo siendo la misma, me veas como se te ocurra verme...

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