domingo, 7 de junio de 2009

Te la hago corta


Lunes:

Feriado por alguna cosa religiosa de esas que abundan acá. Nos vamos con Ch. a pasear por las afueras de la ciudad. Como somos re-copadas, la invitamos a L.O. Estuvo bastante bien...

Martes:
Volver a poner el despertador después de varios días. L.O. se reincorpora al trabajo luego de la (más que oportuna) peste que se agarró. Cual vedettes de la calle Corrientes, discutimos por problemas de cartel. Hora y media de Yoga, con Ch. de visitante, no sirven para absolutamente nada.

Miércoles:
L.O. no me habla desde la discusión. No voy a negar que me jode, pero en cierto punto es mejor porque tengo muchísimo trabajo y quiero terminar temprano para despedirme de Ch. Llego a casa con el tiempo casi justo para acompañarla a la estación. A la noche, me encuentro una velita que me dejó de regalo escondida abajo de la almohada y vuelvo a moquear como en el andén.

Jueves:
Sigue sin dirigirme la palabra. Vuelvo relativamente temprano a casa y por el camino se me ocurren un par de ideas para el trabajo que L.O. se anda queriendo "apropiar". Producto de una movida semi-inconsciente pero magistralmente estratégica, recibo un mail en que Ella -por una vez en la vida- me felicita por algo. Y para hacerla completa, el mail va con copia a L.O. El día termina con L.O desubicadamente planteandome por msn que al día siguiente quiere hablar conmigo, porque sigue disconforme con el tema del cartel...

Viernes:
Llego temprano, pero L.O. ya está ahí. Nos vamos a tomar un café y volvemos a discutir el tema. Sale un montón de mierda que tenía atragantada por semanas. Pero finalmente hacemos las paces y si bien L.O. sigue sin estar del todo de acuerdo, cede ante mi posición. Como broche de oro, otro email de reconocimiento: listo, está cantado que va a llover todo el fin de semana...

Sábado:
Me levanto temprano y después de trabajar decido salir de shopping para festejar las pequeñas batallas ganadas en los últimos días. Termina cayendo el vestido divino que tenía entre ojos hace un par de semanas, más otro de yapa porque sí, porque me lo merezco porque me banco todas las que me banco... El resto del día intento trabajar, con una imposibilidad atroz para concentrarme. A la noche llamo a casa y recibo no muy buenas noticias. El día termina conmigo casi quedándome dormida en el sillón: la Selección del D10S la verdad que aburre...

Domingo:
El día está asqueroso. No sé cómo, pero logro concentrarme y terminar la propuesta que estaba escribiendo. Paso todo el día con esa sensación típica, con el síndrome "Odio-los-domingos". Los domingos soy propensa a pensar boludeces. Los domingos soy propensa a extrañar todo y a todos, hasta aquellas cosas que no tiene sentido extrañar. Y para colmo de males, los domingos me toca limpiar.

Ok, no fue tan corto.
Resumen de la semana, Impossible G. style.

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